La familia Piccard: del abismo a las alturas

Hace dos días llegó a El Cairo el avión Solar Impulse 2, completando así la penúltima etapa de su vuelta alrededor del mundo. La nave, alimentada por energía solar, iba pilotada por André Boschberg, co-fundador del proyecto. Sin duda, la travesía ha conseguido demostrar el enorme potencial de la energía solar. Sin embargo, en esta ocasión nos centraremos en el otro piloto del avión y fundador del proyecto, Bertrand Piccard. Este psiquiatra suizo, que en 1999 dio la vuelta al mundo en globo sin escalas, está continuando con este proyecto una tradición familiar: durante generaciones, la familia Piccard ha producido reconocidos científicos, inventores e ingenieros, los cuales han sido también protagonistas de grandes hitos de la exploración marina y aérea, superando en varias ocasiones las fronteras de lo conocido. En honor a esta familia, repasamos la vida y obra de sus miembros célebres, en una historia que comienza en el siglo XIX.

Bertrand Piccard sale del Solar Impulse 2 en Nanjing, China
Bertrand Piccard sale del Solar Impulse 2 en Nanjing, China (mayo de 2015). Fuente: página web del proyecto Solar Impulse

Los primeros miembros destacados de esta familia fueron Jules Piccard, bisabuelo de Bertrand, y su hermano Paul. El primero fue un reconocido químico, miembro del departamento de Química en la Universidad de Basilea y responsable de que en esta zona de Suiza floreciese la industria química a finales del siglo XIX. Por otra parte, Paul Piccard era ingeniero mecánico. Junto con el ingeniero Jules Faesch diseñó las turbinas originales de las cataratas del Niágara, y más tarde fue co-fundador de la compañía Piccard-Pictet., que produjo algunos de los primeros automóviles de Europa, como el famoso Pic-Pic.

La siguiente generación de la familia Piccard también estuvo protagonizada por dos hermanos, en este caso gemelos: Auguste y Jean Felix Piccard, hijos de Jules y nacidos en 1884. Los gemelos hicieron grandes contribuciones al estudio de la estratosfera y métodos de supervivencia a gran altura, así como al diseño de globos aerostáticos. A pesar de sus intereses comunes y de que en ocasiones colaboraban en proyectos, los hermanos permanecieron separados durante gran parte de sus vidas, tomando caminos distintos.

Auguste Piccard junto a su cápsula para la estratosfera.
Auguste Piccard junto a su cápsula estratosférica. Fuente: Wikimedia Commons.

Auguste Piccard se convirtió en un reconocido físico, y participó en cinco congresos Solvay (en 1922, 1924, 1927, 1930 y 1933), reuniéndose con grandes figuras de la ciencia. Por otra parte, su interés por los globos aerostáticos lo llevó a diseñar una cápsula presurizada de aluminio que, junto con un globo, permitiera llevar a personas a grandes altitudes. Desde 1931 realizó un total de 27 vuelos a la estratosfera, ayudado por diversos asistentes y batiendo varias veces el récord de altitud (siendo el final de 23000 m). Los vuelos sirvieron para hacer mediciones en la estratosfera y los rayos cósmicos, y le otorgaron a Auguste una fama duradera.

A mediados de los años 30 los intereses de Auguste cambiaron: partiendo del diseño de su cápsula para la estratosfera, empezó a diseñar una cabina que permitiese al ser humano descender a las profundidades marinas. El resultado fue un nuevo invento, presentado en 1937: el batiscafo. Este vehículo constaba de una cabina esférica con una pequeña ventana (similar a la batisfera, un invento anterior) y de un gran depósito lleno de un líquido más ligero que el agua. La construcción de este invento fue interrumpida por la Segunda Guerra Mundial, pero continuó una vez acabó ésta, comenzando las inmersiones en 1948.

Jacques Piccard (arriba) y Don Walsh (abajo) en el Trieste, en la fosa de las Marianas.
Jacques Piccard (arriba) y Don Walsh (abajo) en el Trieste, en la fosa de las Marianas. Fuente: Wikimedia Commons.

Por aquella época el hijo de Auguste, Jacques, ya trabajaba junto a su padre. Jacques Piccard nació en 1922, y dedicó gran parte de su vida a la exploración de las profundidades oceánicas. Empezó a ayudar a su padre en el diseño y construcción del batiscafo en los años 40, construyendo tres batiscafos entre 1948 y 1955. El más famoso de todos ellos fue el Trieste, botado en 1953. En enero de 1960, Jaques, junto al oficial americano Don Walsh, realizó con el Trieste una inmersión al abismo Challenger, en la fosa de las Marianas, el punto más bajo de la superficie terrestre. Desde entonces, sólo una persona ha vuelto a descender a tal profundidad (el director James Cameron), pero no consiguió batir el récord de Piccard y Walsh.

Tras la inmersión del Trieste, Jacques se dedicó a diseñar submarinos y sumergibles, aunque ya sin su padre, que murió en 1962. El Auguste Piccard (diseñado en 1964) fue el primer submarino de pasajeros del mundo, mientras que el Ben Franklin (construido en 1968) fue empleado en una misiones científicas. La más conocida tuvo lugar durante treinta días en verano de 1969: la misión, compuesta por seis tripulantes (liderados por Jacques) tenía como objetivo estudiar la corriente del Golfo, pero también le sirvió a la NASA para analizar los efectos de una misión a largo plazo en un ambiente cerrado, análisis enfocado a futuras misiones espaciales.

Jean y Jeannette Piccard saliendo del globo tras un vuelo a la estratosfera.
Jean y Jeannette Piccard saliendo del globo tras un vuelo a la estratosfera. Fuente: NASTAR Center.

Por otro lado, Jean Piccard siguió los pasos de su padre y estudió Química. En 1919, mientras trabajaba en la Universidad de Chicago (Jean vivió en EEUU gran parte de su vida, obteniendo la ciudadanía americana en 1931), conoció a Jeannette Ridlon, que también había estudiado Química, y se casaron ese mismo año. Gran parte del trabajo de Jean estuvo relacionado con el diseño de globos aerostáticos: realizó algunos de los primeros vuelos estratosféricos (algunos junto a su hermano, otros con su mujer), contribuyó al diseño de un convertidor de oxígeno líquido para poder respirar a grandes altitudes, inventó junto a Jeannette los globos de plástico y colaboró en el diseño de globos en racimo y de polietileno. A pesar de su trabajo, Jean no tuvo tanto reconocimiento como su hermano, y tuvo problemas con varias instituciones.

Jeannette, la mujer de Jean, fue la primera mujer en pilotar un globo en EEUU, y en un vuelo en 1934 junto a su marido batieron el récord de altitud que había establecido Auguste. El récord no fue superado por una mujer hasta que Valentina Tereshkova viajó al espacio en 1963. Ese mismo año, en el que también murió Jean, Jeannette comenzó a trabajar como consultora para la NASA. A partir de 1970 Jeannette dejó la agencia espacial y se centró en asuntos más espirituales, siendo ordenada sacerdote un año más tarde por la Iglesia Episcopaliana, cargo que ejerció hasta su muerte en 1981.

Retrato de Don Piccard.
Retrato de Don Piccard. Fuente: mesasphere.com

El matrimonio de Jean y Jeanette tuvo varios hijos, y uno de ellos, Donald (o Don) siguió el camino de sus padres. Don Piccard, nacido en 1926, ha dedicado su vida a los globos, y fue responsable de reavivar el interés por estas aeronaves en EEUU en la segunda mitad del siglo XX. También ha diseñado diversos tipos de globos y componentes de éstos. Actualmente, Don lidera el “eXtreme Altitude Project”, que pretende llevar al ser humano a la mesosfera mediante un globo, aunque el proyecto cuenta con problemas de financiación.

Los Piccard, a pesar de no ser figuras muy conocidas hoy en día, tuvieron gran repercusión en épocas pasadas gracias a sus inventos y exploraciones. Como prueba, algunos de los miembros de la familia inspiraron personajes de ficción: Auguste Piccard fue la principal inspiración del dibujante Hergé para el profesor Tornasol (las aventuras de Tintín), con quien guarda parecido físico, y el personaje Jean-Luc Picard (Star Trek), que destaca por su inteligencia, es un descendiente directo de uno de los gemelos Piccard. De esta manera, la familia Piccard consiguió llegar a todos los públicos en distintas épocas, que sumado a su constante afán de superar los límites del conocimiento, le garantizó puesto de honor en la Historia de la Ciencia.

Fuentes: webs de Solar Impulse, Bertrand Piccard y eXtreme Altitude Project

Diego Ortega

Diego Ortega

Dirección en Empíricamente Cierto
Estudiante de Ingeniería Aeroespacial. Aficionado desde que tengo uso de razón al Mundo Natural y a las Ciencias que lo estudian, así como a la Historia y la Fotografía. "Las mejores soluciones se encuentran en la Naturaleza. Sólo tenemos que aprender de ella".
Diego Ortega

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Estudiante de Ingeniería Aeroespacial. Aficionado desde que tengo uso de razón al Mundo Natural y a las Ciencias que lo estudian, así como a la Historia y la Fotografía. "Las mejores soluciones se encuentran en la Naturaleza. Sólo tenemos que aprender de ella".